Os presento en esta entrada a la
profesora Maggie Macdonnel, ganadora este año del “premio nobel de los profesores”,
el Global Teacher Prize 2017.
Seguramente muchos de vosotros
conocéis este certamen y que en él participan profesores de todo el mundo,
incluidos españoles. El año pasado, el profesor de primaria César Bona quedó
como finalista entre los 50 mejores y este año, el profesor “youtuber” David
Calle ha quedado entre los 10 primeros finalistas. Os recomiendo que les echéis
un vistazo, porque son dos modelos a seguir para alumnos y futuros profesores.
En este caso, centrarnos en Maggie
Macdonnel, profesora que imparte clases en una remota aldea esquimal del Ártico
Canadiense, donde existe un alto índice de suicidios y los jóvenes tienen
escasas oportunidades para desarrollarse. Ella trabaja con proyectos que hagan
que sus alumnos desarrollen su autoestima, la confianza en ellos mismos, cooperen
con sus compañeros y con la comunidad en la que viven y esto les haga luchar
contra pensamientos suicidas.
Este año esta profesora ha
elegido llevar a cabo un proyecto en educación plástica en el aula (lo comenta
en el minuto 1:50 del vídeo). Lo utiliza como una forma de expresión para sus
alumnos, funcionando para ellos como un tratamiento terapéutico.
Éste es un ejemplo donde la
educación plástica sirve como pieza clave con la que, alumnos desmotivados y
con una autoestima limada por el clima y las circunstancias del entorno, se expresan y crean trabajos hechos por ellos mismos,
que les ayuda a adquirir la autoestima perdida y la seguridad necesaria, que
tan importantes son para el desarrollo personal de cualquier estudiante.
Espero que os parezca
interesante.
Un saludo.
Gracias Almudena por compartir este vídeo. La verdad que resulta interesante ver que hay profesores que motiven a sus alumnos para seguir adelante y en este caso que sea a través de la educación artística.
ResponderEliminarMuy interesante!! Gracias!!
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