EL ARTE DE CADA DÍA: PROYECTO EDUCATIVO PARA LA ESCUELA DE HOY
«El Arte de cada día»
es un proyecto que, como su nombre indica, nace con el interés de formar parte
de la dinámica educativa de la escuela. El
principal objetivo que perseguimos el de crecer rodeados de arte y hacer de
ello algo cotidiano para los alumnos. «El Arte de cada día» tiene como base la
idea de ser educado en el lenguaje visual. En saber ver y leer una
imagen para poder comprender el mundo eminentemente visual en el que nos toca
vivir. Esto nos aporta un bagaje visual que favorece la creación de conocimiento
y lo valida, para la expresión, el entendimiento y disfrute de ese lenguaje tan
ligado a la cultura y al ser humano desde que nacemos (dibujamos antes que
escribimos). Surge como aliado de una de las asignaturas del currículum
académico que todos conocemos como Educación Plástica y con la idea de revelar
lo que forma parte de eso que todos llamamos arte, el arte visual.
La creatividad es una de las herramientas más útiles para la
adaptación a la realidad compleja y cambiante que nos toca vivir y por ello
consideramos de gran importancia la buena enseñanza de las artes visuales en la
escuela. No podemos hablar de arte
visual sin contar con los artistas. La idea de educar a los alumnos en
contacto con artistas, por un lado, le acerca al proceso de creación de la obra
de arte desde sus orígenes, y por otro favorece la pluralidad, la diversidad
tanto de medios expresivos, técnicas, ideas y formas de interpretar el mundo.
Nos abre un mundo infinito de posibilidades de descubrimiento.
El arte es comunicativo, pero para que exista comunicación
es necesario conocer los códigos, y estos códigos, este lenguaje, tiene que ser
enseñado en la escuela ¿Cuál es la finalidad
del arte, y, por consiguiente, de la educación artística hoy? Para
E& and, Freedman y Stuhr: La función del Arte a lo largo de la historia
cultural de la humanidad ha sido y continúa siendo la construcción de la
realidad. (…) Las artes acaparan una porción importante del discurso
contemporáneo de nuestra sociedad. Y si los estudiantes quieren lograr alguna
participación en el discurso deberán conocer este lenguaje. (…) El principal
objetivo de la enseñanza del Arte es que los alumnos lleguen a entender los
mundos sociales y culturales en los que viven. (E& and, Freedman y Stuhr,
1996: 124-125). Su finalidad es pues la creación de individuos críticos, escépticos con
los mensajes visuales, que revisen su memoria nociva relacionada con la cultura
visual.
Si pudiésemos «estirar más la cuerda» podríamos a su vez organizar
en la escuela un museo. “Un museo de Arte”. Esta idea nos permitiría valorar
mucho más las obras de nuestros alumnos e introduciría en la escuela una parte
más del proceso comunicativo del arte; las exposiciones permanentes, las
bibliotecas de imágenes, bibliotecas visuales que tanto profesores como alumnos
podríamos consultar.
Me ha resultado muy interesante este proyecto, ya que en él los niños
desarrollan su creatividad artística mediante el conocimiento real de artistas
y de sus obras. Entre otras razones porque:
- - El conocimiento de éstos les muestra una visión
más humana y cercana del arte.
- - Se crea una mayor motivación en la experimentación
dentro y fuera del aula.
- - La creación de nuestras propias exposiciones, “de
nuestro pequeño museo”, alienta el deseo de seguir manifestándose
artísticamente.
- - La interacción entre artista e inteligencia;
adquieren una gran importancia por el reconocimiento de la Educación artística
en la educación y currículo oficial. Este proceso intelectual es en dónde los
alumnos pueden aprender más, explorando en su interior y estableciendo conexiones
con su obra artística, que le harán crecer como artista y como persona.
Como siempre ante un cambio significativo, siempre se sucede
el mismo problema, el tiempo que se dedica en el currículo a esta área tan
importante; así como la formación de los educadores de arte.
Cómo se indica en el artículo “Deberíamos tener un currículo
que valga la pena enseñar. “Necesitamos,
enseñantes que sepan lo suficiente de las artes para hacer buenos juicios sobre
las obras que sus alumnos crean en clase. Necesitamos prácticas de evaluación
que aborden el aprendizaje que se valora en el campo de las artes. Necesitamos
un clima en las escuelas que no asigne a las artes una categoría inferior en
relación con otras materias (…) (Eisner, 2002: 212-213)”.
Para saber un poco más del proyecto os dejo un artículo que
habla sobre él, así como la página web del proyecto.
Un saludo.
María Jose Vizuete Grueso