En el recorrido por las diferentes leyes educativas vemos como todas ellas mencionan la autonomía de los
centros como una de sus aspiraciones. Sin embargo, en la práctica no parece que
lo estemos consiguiendo y se queda simplemente en una declaración de
intenciones.
En mi opinión, el sistema educativo español no permite una gran
autonomía a los centros ya que,
cuestiones esenciales como
el currículo, la
metodología o el sistema
de evaluación siempre viene
determinados por instancias administrativas o territoriales superiores,
mediante las diferentes Leyes y Reales Decretos de Educación.
La autonomía
educativa permitiría al docente ser un
desarrollador del currículo en vez de
un implementador. Sin
embargo en España
el currículo siempre está bastante cerrado. Se establecen los
contenidos y las competencias que los alumnos deben alcanzar, con lo que se deja
poco margen de maniobra al maestro.
En la siguiente noticia de Televisión Española, se habla del
informe PISA de 2012, según el cual “los centros españoles tienen menos
autonomía que la media de la OCDE para el desarrollo de contenidos y de la
evaluación”. También recomienda que se aumente la autonomía de los centros para
mejorar la
calidad de la
educación: http://www.rtve.es/noticias/20131203/informe-pisa-senala-mal-reparto-del-gasto-educativo-horas
lectivas/809343.shtml.
En el otro extremo está
Finlandia, que es uno de los países que siempre encabeza los rankings de
educación. En Finlandia cada escuela establece su propia organización en
función de sus necesidades y el gobierno tiene un porcentaje bajo de injerencia
en la organización del plan curricular.
Creo que el
tema de la
autonomía está muy
relacionado con el
concepto de “escuela-comunidad”, ya que una escuela para organizarse de forma autónoma y adecuada
con su entorno,
necesitaría de la
participación de todos
los sectores que la
conforman: maestros, niños, padres... Así cada centro sería capaz de
identificar cuáles son sus características y sus necesidades y organizarse
acorde a ello. Igual que no hay dos personas iguales, no puede haber dos
centros iguales ya que éstos los forman las personas y su contexto específico.
Homogeneizarlos no tiene sentido.
Como ya he comentado más arriba y creo
que aquí está la clave, en los últimos años hemos asistido a la promulgación de
varias Leyes Orgánicas, que han ido intentando solucionar la situación
educativa pero con poco éxito hasta el momento. Por tanto, cada vez que un
partido político ha llegado al Gobierno, ha cambiado a su antojo la educación española.
Cinco leyes, con cinco nombres y siglas diferentes, reflejan la falta de
consenso. Tanta pelea política tiene consecuencias en la calidad de nuestra
educación, porque España suspende en el gran examen internacional sobre
enseñanza ( informe PISA). Ésta proliferación de leyes educativas, que han ido
derogando parcialmente las anteriores, provocan falta de claridad en cuanto a
las normas aplicables en el sistema educativo. En consecuencia, conviene
simplificar la normativa vigente, con el propósito de hacerla más clara.
Amo la
educación y conozco de primera mano todo el potencial que puede desarrollar si
se la apoya de verdad, si se le concede el valor real que tiene. ¡¡ Es nuestra
joya de la corona, la base sobre la que asentar el futuro y el presente, la
mejor bandera de la igualdad de oportunidades !!.
María Jesús Malavia Martínez.