He tenido la suerte de conocer y trabajar con Theo Jansen, una persona única y maravillosa con una mente privilegiada, que ha creado y crea nuevas formas de vida, sus Strandbeest.
Son obras de ingeniería creados con tubos de PVC, botellas de plástico y otros materiales reciclados. Son capaces de moverse por sí solos con ayuda del viento, en las playas de Holanda, donde viven.
Tienen mecanismos muy complejos, que les hace caminar para una dirección u otra, dependiendo si se encuentran obstáculos por el camino (como el agua del mar) y cambian de dirección, o son capaces de clavar una estaca en el suelo si el viento es muy fuerte y corre el riesgo de volcarse.
En Madrid se pudo disfrutar de una exposición hace dos años, donde pudimos ver las Strandbeest en vivo y ver como funcionaban.
Os dejo links de los vídeos de las bestias y lo que comenta Wikipedia sobre él.
Hizo estudios de física en la Universidad de Delft a partir de 1968, los cuales dejó en 1975 y se convierte en pintor. En 1981 desarrolló una máquina de pintar en Delft. En 1990 desarrolló los Animaris (animales de playa), dedicándose a diseñar una "nueva naturaleza".
Construye grandes figuras imitando esqueletos de animales que son capaces de caminar usando la fuerza del viento de las playas holandesas. Sus trabajos son una fusión de arte e ingeniería. En un anuncio de BMW, Jansen dijo: "Las barreras entre el arte y la ingeniería existen sólo en nuestra mente".
Jansen se dedica a crear vida artificial mediante el uso de algoritmos genéticos. Estos programas poseen evolución dentro de su código. Los algoritmos genéticos se pueden modificar para solucionar variedad de problemas incluyendo diseños de circuitos, y en el caso de las creaciones de Theo Jansen, sistemas muy complejos.
Un criterio determinado de aptitud es insertado en el algoritmo; Theo selecciona como criterio que sobrevivan en la playa moviéndose entre las fronteras de arena húmeda cerca al mar y arena seca en el límite con las dunas. Aquellos diseños que tengan el mejor rendimiento en la tarea, dentro de una simulación del entorno, serán hibridados y probados otra vez. Con el tiempo emergen diseños complejos que desarrollan y aletean en la brisa presionando órganos que aparentan botellas plásticas de 2 litros. Brotan también patas articuladas que se desplazan por la arena como las de los cangrejos. Theo usa tubos plásticos para conductos eléctricos para construir algunos de los más prometedores diseños de la computadora. Y luego los suelta en la playa, evalúa sus logros y los mejora.

Gracias por compartir este arte, ¡me encanta!
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